Abinader recobra la confianza, y devuelve el control del territorio nacional, en medidas en contra de la migración ilegal

Abinader recobra la confianza, y devuelve el control del territorio nacional, en medidas en contra de la migración ilegal

Santo Domingo. – En un contexto regional marcado por la inestabilidad y los retos migratorios, el presidente Luis Abinader ha tomado un giro firme y sin precedentes en la gestión de la frontera y la soberanía nacional. Con un conjunto de al menos 15 medidas orientadas a contener y regular la migración ilegal proveniente de Haití, el mandatario dominicano ha devuelto a muchos ciudadanos la percepción de que el país ha retomado el control sobre su territorio, despertando una oleada de apoyo y aprobación entre diversos sectores de la sociedad.

Las acciones gubernamentales han incluido la construcción del muro fronterizo inteligente, el reforzamiento de la presencia militar en la línea divisoria, el incremento de operativos de detención y repatriación, la depuración de parturientas en hospitales públicos, así como la suspensión y revisión de visados a ciudadanos haitianos, entre otras disposiciones estratégicas.

Además, se ha priorizado el uso de tecnología para el monitoreo fronterizo, se han suspendido proyectos binacionales bajo sospecha de tráfico de ilegales y se ha iniciado la revisión de documentos y permisos laborales emitidos a extranjeros. Todas estas medidas se han ejecutado bajo el principio de soberanía, pero también con respeto a los derechos humanos, según las autoridades.

Impacto social: entre el respaldo popular y el dilema humanitario

Para muchos dominicanos, la política migratoria de Abinader representa una respuesta contundente a años de indiferencia estatal frente a la migración descontrolada. En barrios, comunidades agrícolas y zonas urbanas, el descontento por la competencia laboral desleal, la presión sobre los servicios públicos, y el aumento de la informalidad había generado un clima de tensión creciente. Con estas acciones, el Gobierno ha enviado un mensaje claro: el orden migratorio es un asunto de seguridad nacional.

Sin embargo, no todo ha sido consenso. Organismos de derechos humanos y algunos sectores de la sociedad civil han levantado la voz de alerta ante el trato dado a los inmigrantes haitianos, en particular en los operativos de repatriación masiva. Las imágenes de mujeres con bebés recién nacidos deportadas, y la falta de un protocolo humanitario en algunos casos, han encendido el debate ético y jurídico sobre la ejecución de estas políticas.

Un liderazgo reafirmado en tiempos de crisis

IMG_3574-1024x683 Abinader recobra la confianza, y devuelve el control del territorio nacional, en medidas en contra de la migración ilegal

A pesar de las críticas, lo cierto es que la mayoría de los dominicanos ha percibido estas medidas como un acto de recuperación del control institucional. En un momento donde los ciudadanos exigen respuestas concretas a los desafíos nacionales, el enfoque del presidente Abinader ha sido interpretado como un ejercicio de liderazgo firme y necesario. Las encuestas recientes muestran un repunte significativo en los niveles de confianza hacia el Gobierno, especialmente en zonas fronterizas y urbanas.

Lo que está en juego no es solo la frontera geográfica, sino también la definición del Estado dominicano frente a una crisis que trasciende lo local. El mandatario ha dejado claro que República Dominicana no puede cargar sola con el colapso del vecino país, y ha llamado a la comunidad internacional a asumir su cuota de responsabilidad.

En un escenario donde la soberanía ya no es solo un principio teórico, sino una necesidad urgente para la gobernabilidad, Abinader ha logrado posicionarse como un jefe de Estado que actúa, protege y pone límites. Un gesto que, para muchos, marca un antes y un después en la historia reciente del país.

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